LA MUJER DEL VIAJERO EN EL TIEMPO

En el encabezamiento de cada capitulo ponen la fecha en que se desarrolla, abarcando desde la década de los sesenta en adelante, hablan de adn, de terapias, cines y televisiones. Pero es chocante, porque la novela tiene un aire tan clásico y elegante que no podía dejar de imaginármelos en los años veinte, jugando al cricket y tomando te en un jardín ingles.

Henry y Clare están abocados a casarse y a tener una vida juntos. El problema es que Clare lo sabe mucho antes que Henry, desde que en su tierna infancia, un Henry de 41 años se le aparece en su casa de campo, desnudo y contándole que tiene una tara cronogenética que le hace viajar por el tiempo. Y Henry se enterará, en el futuro de Clare, cuando él aun no la ha conocido en el pasado.

Puede que contado así suene un poco coñazo, un poco lioso o un poco “esto es una pastelada”, pero si hay algo que no hace la novela es aburrir porque continuamente están pasando cosas, se van sugiriendo elementos de un futuro que nadie quiere contar, tampoco es liosa ya que al principio de cada párrafo se pone la fecha y la edad de los protagonistas y a veces Clare tiene 30 años, mientras Henry, que se encuentra y habla consigo mismo, tiene dos edades distintas, lo que da lugar a situaciones cómicas y chocantes. Y respecto a pastelada: Hacia años que no leía una historia sobre una pareja que no tuviera tanto cariño, serenidad y, sobre todo, verismo. Una historia de amor que se desarrolla sin grandes contratiempos, a golpe de viajes temporales que se toman con tranquilidad.

La Mujer Del Viajero… Está llena de pequeños momentos que se hacen grandes: Como el Henry del futuro educa al Henry del pasado para que sobreviva a sus viajes temporales; la infancia de Henry y sus primeros viajes temporales; como se plantea el problema de las paradojas espaciales y su resolución; como la gente que va descubriendo el secreto cronogenético de Henry se acaba adaptando a él. Y esto es lo que hace sobresalir la novela por encima de la mayoría de las novelas de viajes en el tiempo: Está contado desde una perspectiva normal, asumida, cuando no se puede hacer otra cosas y hasta puede ser divertido. Tiene elementos dramáticos, si, pero sin indicir en la herida.

Si hay algún pero que ponerle, siempre hay peros… Seria un párrafo de apenas quince líneas que cuenta el famoso Once De Septiembre cuando los aviones impactaron contra las torres del World Trade Center. Es un elemento demasiado focalizado y reconocible en una historia que es (paradójico hablando de viajes en el tiempo) atemporal. Es el típico párrafo que ahora tiene sentido, pero que dentro de años, cuando el 11-S sea una pagina mas de un diccionario, lastrará brevemente la historia.

Por lo demás, sorpresa gorda la que me produjo esta novela.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Varios. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s