EL INTERNADO: EL FINAL

Nos ha costado, señores, nos ha costado llegar aquí varios años en los que estaba con ganas de tirar la toalla con malas actuaciones, personajes patéticos y, sobre todo, mi odiada némesis y archienemiga, la niña Evelyn, iba cobrando protagonismo hasta llevar sobre sus hombros casi todas las tramas infantiles. Pero bueno, hay que reconocer que esta ultima trama mal, muy mal, no está. Empieza con cierta fuerza y, aunque pierde fuerza en la mitad, hacia el final levanta el vuelo un poco, lo justo para acabar con cierta dignidad.

Hay cosas que uno no sabe por dónde agarrar, lo mismo que les pasaría a los guionistas, como la trama de Jacques Noiret, que aparece en una secuencia en uno de los primeros capítulos y después desaparece, seguramente pasaría de seguir hipotecando su supuesta fama en la serie que le dio a conocer. Las apariciones de Luis Merlo, esperando para volver a la serie, eran de todo menos interesantes: Planos cortos, ausencia de maquillaje… Vamos, que nadie se creía que estaba atrapado en una habitación semiderruida, sin comida y bebiendo agua que caía del techo. Mucho morro, señores, aquí mucho morro.

El personaje del prisionero atrapado que se aparece en los sueños de los protagonistas podría haber dado de sí, pero como todo en esta serie: Los poderes sólo se activan (Y lo mismo para la que ve muertos y el niño cuyos sueños son premonitorios) cuando le interesa a los guionistas y chimpum.

Tiene merito meter a un personaje asqueroso y odioso, como el tal Curro, y poco antes de matarle decirnos lo mala, pero que muy mala, persona que era. Total, cuando vuele por los aires nadie le llorará. Y hablando de ausencias, es increíble el tremendo error de meter a un personaje, como la madre de uno de los niños secundarios, y luego hacerla desaparecer por arte de magia: Supongo que se caería del casting por alguna razón ignota, pero señores creadores, por lo menos alguna referencia, algún plano de despedida… Muy mal.

Pues me han metido algún gol, sobre todo con las identidades de los infiltrados, la seducción a los que les interesa sacar del internado con falsas promesas y, sobre todo, el desfile de muertes que iban  teniendo lugar según se acercaba el final. Ninguna era increíble, más bien todas eran justitas, pero el recuento crecía aunque en todos los capítulos finales flotaba la indefinición de toda la serie: ¿Es oscura, es luminosa, es cruel, no es cruel? Y así estábamos, entre varias aguas hasta que llega el final. Y no mataron a mi odiaba Evelyn, eso jamás se lo perdonare.

Resumen: La serie es mala, para que negarlo, pero por lo menos se intentaba alejar del espíritu de los Serrano que flota sobre toda la ficción española de los últimos años, y también quería, sin lograrlo, librarse del sambenito de “Pero que cutre es lo que se hace en España, Dios”.

Por lo tanto, hemos pasado buenos y malos momentos pero hemos llegado aquí juntos. Y te despido con la mano y, aunque me olvidaré de casi todo, siempre te recordare como la serie española más larga que he visto en toda mi vida. Algo es algo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en El Internado, Fantaterror Hispanico, Television, TV España. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s