SITGES ’11 (3 de 3)

BELLFLOWER

Película estadounidense de 103 minutos a la que le sobran 103 minutos. Dos pringados obsesionados con la película “Mad Max” se dedican a tunear coches para que se parezcan a los de las películas. El protagonista, al mismo tiempo director, guionista, productor y montador de esta joya, conoce a una chica y salen y se hacen pareja. Pero el problema es que lo que cuenta no interesa nada de nada, que lo cuenta fatal, que uno no sabe si va o viene porque hay un trozo de la película que dura la friolera de veinte minutos que al final no sirve para nada, porque se lo ha imaginado el protagonista. Cada vez que había un fundido a negro pedía que por favor fuera el final, pero ese favor no me era concedido, y es que la película acaba en falso por lo menos diez veces. Horror y pavor. El primer escollo que me encontré en Sitges.

ATTACK THE BLOCK

Un grupo de jóvenes de color inadaptados, apunte social al canto, que se encuentra con un extraterrestre y, tras una secuencia homenaje a E.T., se lo cargan a golpes. Lo que no saben es que tras este extraterrestre van otros que les van a perseguir con la sana intención de cargárselos. Attack de Block ha sido una de las triunfadoras del festival, pero a mí no me dio ni frio ni calor porque no entre en el juego, no me creía nada de lo que pasaba en pantalla sobre todo porque hay gritos, peleas, explosiones, y ni un solo vecino se asoma ni se queja. El elemento laberintico del edificio, que daba mucho de si y que ya veremos mucho mejor utilizado en The Raid, no se aprovecha en casi ningún momento. Me quedo con el diseño de los bichos extraterrestres, pero el resto me parece prescindible.

RONAL THE BARBARIAN

Animación Danesa en 3D. Intenta ser una parodia de Conan el Bárbaro, aunque enseguida introduce elementos de El Señor De Los Anillos, con la aparición de un elfo llamado Eric, que tiene algunos de los mejores momentos de la película; pero si hubieran hecho un homenaje al Elric de Melnibone, como apunta el principio del personaje, podría haber sido mucho más divertida. El problema es que guionistas y directores apuestan por una historia demasiado sencilla, otra vez la típica historia de superación personal y demás que tantas veces hemos visto en películas de animación con su lema principal: Si quieres, puedes.

Su supuesta incorrección política es tan suave que se queda en un quiero y no puedo con chistes de caca culo pedo pis; el diseño de personajes es muy, pero muy, básico y todos los personajes son iguales y solo se diferencian en el corte de pelo, en sus músculos, en si tienen tetas o no, en el pelo de los brazos… Y en que los súbditos del malo visten con estética sadomasoquista (que es un punto a su favor)… Lo mejor de la película, paradójicamente, son esos títulos finales en los que, con estética Heavy, hacen un homenaje a Queen. Para ver y olvidar o para no ver directamente.

MELANCHOLIA

Desde los impactantes primeros minutos, visualmente hermosos y demoledores al mismo tiempo, uno ya sabe como va acabar la relación entre la Tierra y el inmenso planeta errante llamado Melancholia. Con la adaptación de la música de Wagner y unas composiciones visuales que recuerdan a cuadros (es más, en un momento de la película veremos dos cuadros que aparecen en esta intro) Von Trier nos muestra diferentes capítulos de su historia que en su 75% no tiene nada de fantástico y si mucho del cine de Von Trier: Personajes mentalmente inestable, relaciones familiares enfermizas, extraño sentido del humor, cámara permanentemente en movimiento.

En su primera parte veremos la aparición del Planeta Melancholia a través de los ojos de Justine, quien celebra su banquete de bodas y a quien le patinan unas cuantas neuronas, su banquete de bodas es tenso y su historia absorvente. Realmente funciona como una película en si misma.

La segunda parte se centra en Claire, hermana mayor de Justine, quien teme al cada vez más cercano planeta Melancholia. Esta parte ya depende mucho más de la trama principal, siendo la llegada de Melancholia el escenario principal. La música, el sonido grave de fondo, todo está trabajado para crear sensaciones en el espectador. Olvidense de “Deep Impact” y “Armaggedon”, porque esta es la película definitiva de objetos impactando contra la tierra.

Y ese plano final… Tremendo y terrible a la vez. Recomendable verlo en cine con un gran sistema de sonido porque, de lo contrario, se pierden parte de las sensaciones que Von Trier quiere provocar en el espectador.

TRASCENDENT MAN

Al principio vemos a un chico de 17 años que, durante los años cincuenta, se presenta en un programa de televisión americana interpretando una música compuesta por un ordenador que ha fabricado por sí mismo utilizando todos los elementos a su disposición, y como teclado una maquina de escribir. Un año después, ese mismo chico funda una compañía… Y años después, el mismo chico, ahora un hombre, es millonario y da conferencias por todo el mundo. Su nombre: Ray Kurweill, apodado “El  Genio Incansable”.

Más que interesante documental sobre la figura de este científico/inventor que no solo es uno de los creadores del concepto de singularidad robótica sino que es uno de los mayores promotores de la nanotecnología, que ayuda a desarrollar con la sana intención de prolongar su vida, evitando la muerte que tanto teme desde que su padre murió a los cincuenta y pico año por complicaciones coronarias y le dijeron que era una enfermedad hereditaria. Su visión es que la humanidad acabará con nanobots en todo su cuerpo y que esto generará un salto evolutivo en el internet con la creación de la realidad virtual, y en las relaciones humanas en general.

Es un visionario o está loco? Diversas opiniones, además de la suya, van apareciendo durante el documental. Opiniones de científicos con creencias cristianas, que opinan que es casi una herejía que quiera prolongar artificialmente la vida, de teóricos que opinan que un desarrollo de la robótica daría pie a una guerra mundial y de científicos que se instalan chips en sus cuerpos para investigar. Por el camino tenemos una aparición estelar de un envejecido y gordo William Shattner quien confiesa a cámara estar más que interesado en las investigaciones de Ray Kurweill porque teme la idea de envejecer. Muy recomendable.

LIVIDE

En A L’interieur, los directores Julien Maury y Alexandre Bustillo, me pusieron el corazón en la garganta con una historia dura sobre una odiosa mujer a punto de dar a luz y otra mujer que entra en su casa la noche de Navidad con la sana intención de  hacerle la cesárea y llevarse al niño. La película tuvo mucho éxito y les ha permitido hacer una segunda película que, a mi entender, confirma que estos dos franceses saben lo que hacen y aman el cine de género. La historia es sencilla y directa: En un lugar perdido de Bretaña, tres jóvenes sin futuro entran en la inmensa y siniestra mansión de una anciana en coma para robarle todo lo que puedan. El problema es que la casa está llena de demasiados secretos y sombras. Con un ritmo pausado pero sin descanso, la película engancha por un gran acabado visual, su historia básica y elegante, por sus golpes de efecto y sobre todo por un guion que demuestra que no se necesitan fantasmas de pelo largo para dar miedo.

Película de vampiros, película de fantasmas, película de brujas, una actualización del mito de Baba Yaga, películas de monstruos en general… Livide es todo eso y al mismo tiempo no es nada de eso, gracias a que realmente quiere mostrar y, al no tratar de imbécil al espectador, no necesita explicaciones superfluas. Lo menos convincente de Livide es su final alargado en exceso, ya que hasta dos veces tiene un final en falso. Con su segunda película, los directores  confirman que A L’Interieur no fue una casualidad, esperemos que sigan contándonos historias porque estos dos tipos valen su peso en oro.

THE TEMPEST

Julie Taymor vuelve al universo de Shakespeare después de su debut con “Titus”. En esta ocasión un barco es atrapado por una tormenta y sus ocupantes llegan a una isla en la que una maga, Prospera, vive con su adolescente hija después de haber sido exiliada de su ciudad natal. Primera película que he visto de esta directora y la verdad es que el resultado, aunque no me vuelva loco, es satisfactorio por su manejo de la cámara y por el plantel de actores, sobre todo gracias por la música de Elliot Goldenthal, onírica, extraña y sugerente.

RED STATE

Aquí tenemos el incomprensible premio a la mejor película de este año.

Kevin Smith ya ha perdido la chispa, siento decirlo, desde hace mucho tiempo; por eso no me parecía mal su viraje de estilo, dejando de lado esa supuesta comedia acida, aunque siempre resultaba amable, para meterse de lleno en una película de terror adolescente e intolerancia religiosa. Toda la presentación de los protagonistas y de la secta religiosa es dinámica y agradable sin ser novedosa o rompedora, pero hemos visto tantas películas de este estilo que hacer algo que suene a fresco ya resulta casi imposible, y Kevin Smith tampoco parece intentarlo. Aun así, algún momento destacable.

El problema es que la segunda mitad de la película, cuando hemos pasando de película de adolescentes salidos muriendo al asalto de las fuerzas especiales al rancho donde viven los religiosos, está rodado de tal manera que parece un telefilm de mediodía en cualquier cadena… Si, de esos que antes de empezar pone “Basado en Hechos Reales”. Me parece bien que Kevin Smith se reinvente, pero esta apuesta le ha salido coja y sin mucha chispa, salvándose solo las interpretaciones de Michael Parks y John Goodman y algunos (pocos) chistes.

THE INNKEEPERS

Ty West es uno de esos pequeños directores que hacen pequeñas películas pero que, en conjunto, demuestran que son grandes. Si hace años vi su cutre opera prima The Roost, de la que tan solo se salvarían un puñado de planos y sus interpretaciones, en el 2009 emitieron House Of The Devil, película que no sólo mantiene al espectador en tensión sino que contenía alguno de los momentos más terroríficos del festival. Este año vuelve con su película The Innkeepers, otra película pequeña y sin efectos especiales que se convierte en grande a pesar de que su ritmo es tan medido que a veces bordea el acantilado. Un hotel va a cerrar después de muchos años abierto, y sólo quedan dos encargados para los escasos clientes que acudan. Los dos están emperrados en conseguir pruebas de la existencia de la fantasma oficial del hotel, una mujer que se ahorcó en una habitación tras haber sido plantada en el altar. Ya se sabe el dicho de “El que la sigue la consigue” y la historia, con dos simpáticos protagonistas y aires de los años ochenta, se va enrareciendo paso a paso hasta llegar a su final, de nuevo repleto de imágenes y situaciones terroríficas. Ty West ha vuelto a lograrlo, y la gente sigue sin reconocerle su valía.

THE PRODIGIES

Película de animación francesa, sorprendente en muchos sentidos: Con elementos de los comics de los X-Men y de Umbrella Academy, con reminiscencias del manga Akira y con la sombra del libro Los Cucos de Midwich de John Windham entre otros, aparte de tener apuntes críticos, aunque sin desarrollar, contra los programas de Telerrealidad. Un joven desata su poder ante una paliza de su padre, en el resultado mueren tanto su padre como su madre. En el psiquiátrico recibe la visita de un misterioso hombre que dice conocer sus poderes y que quiere ayudarle. Años después, el joven tiene una buena vida como profesor, está casado y a punto de tener un hijo. Justo en ese momento un programa de juego online, concebido para buscar a gente con poderes como él, muestra cinco resultados positivos. Entre esos cinco, hay alguno que es una autentica joyita conflictiva…

Se le puede achacar a The Prodigies que su ritmo sea irregular, con continuos acelerones y parones, que los malos no dan mucho de sí y que a veces la animación no sea todo lo resultona que uno querría… Pero todo se perdona por una historia que va cogiendo velocidad a marchas agigantadas, a la trama sencilla pero no simple y, atención, a la extrema brutalidad que planea sobre la historia: Violaciones a menores, cuerpos arrollados por coches, explosiones, cabezas cercenadas.

Esta sí que es una película de animación para adultos y no la de Ronald El Barbaro.

EXIT HUMANITY

Primera película zombi que me vi, el director de Exit Humanity nos avisó antes de la proyección que siguiéramos la historia con cuidado ya que hay tantos personajes y se embrolla tanto que igual se perdía uno todos los matices. Posiblemente pensase que la sala estaba llena de niños de parvulario, porque Exit…  no sólo tiene una historia sencillísima con bueno muy buenos y malos terriblemente malos sino que invita a dejar de verla y ponerse a mirar las paredes, porque para el caso aportaría lo mismo. No empieza mal, con referencias a los trabajos de Max Brooks: Un libro con anotaciones de un antepasado que ha ido pasando de generación en generación. Habla sobre un brote de estallido zombi durante la guerra civil americana, en ese estilo cuasi realista reivindicado desde hace años en la filmografía zombi… Ahí se me encendieron los ojitos… Y si reescribe la historia de la guerra de secesión afirmando que unos ganaron sobre otros gracias a que utilizaron a los zombis como armas? La idea podría molar… Pero no, enseguida nos deja claro que no le interesa contar eso sino el viaje de un hombre que ha perdido a su familia por culpa del brote zombi y se dedica a matar a muertos vivientes para ver si los muertos le matan a él, y todo con tono poético discursivo. El actor protagonista está muy pasado, y se pasa la película lanzando gritos de loco poseso. Luego aparecen unos militares del bando que perdió la guerra civil y que viven en unas cuevas llenas de jaulas repletas de zombis donde arrastran a humanos para que los zombis les muerdan e infecten, luego los llevan a un doctor para que intente curarles, porque saben que él que tenga la cura tiene el poder… Que modernos estos del sur, que ya querían iniciar el terrorismo bacteriológico. El director/guionista ha visto “28 Días Después” y “28 Semanas Después”, ya que utiliza de la primera que el protagonista de paso a los zombis libres al interior de la guarida de los malos… Pero se le ocurre la idea novedosa, increíble pero cierto, de pintarse la cara y parecer un zombi más, camuflarse entre ellos y llevarles a las cuevas… Prodigioso, vamos. De “28 Semanas Después” utiliza la existencia de una mujer inmune a la plaga… Hay un momento, que despertó la carcajada en toda la sala, cuando una curandera despierta al protagonista y le hace salir al exterior para contarle una historia… Una vez ha terminado de contársela le dice que vaya con ella al interior para enseñarle una cosa. Alguno de estos pasos se los podría haber evitado. De nuevo en el interior, la curandera  confiesa al protagonista que ella es la culpable del brote zombi y el protagonista la mira y la dice: ¿Me estás diciendo qué…? Joder, Tío, qué listo que eres. Pues película a evitar como la peste zombi.

DEADHEADS

La zombedy (comedia zombi) de la noche más zombi. Sin llegar a las cotas de Dance Of The Dead o, en menor medida, a Zombietown, Deadhead es un simple ejercicio de entretenimiento con un poco de Resacón en las Vegas, otro poco de The Breakfast Club e incluso destellos de Romy And Michelle. En medio de un estallido zombi, dos zombis con raciocinio despiertan. Los primeros quince minutos son una parodia/homenaje a las películas zombis clásicas: gente encerrada en un lugar rodeado de zombis, tipo negro y muy duro con camiseta de tirantes que mata zombis de tres en tres, gente mordida transformada en zombi y mordiendo a sus seres queridos… Se cargan a todos los que serían los protagonistas si no fuera otro estilo de películas de zombis. Así que nos quedamos con los dos zombis racionales que tienen que ir a Michigan a buscar a la novia de uno de ellos, mientras el negro superviviente del estallido zombi va tras ellos acompañado por dos militares más bien ineptos. Deadheads no pasará a la historia del séptimo arte, ni siquiera pasará a la historia de las películas zombis, pero consigue hacernos pasar un buen rato, algo que no consiguió Exit Humanity, que sólo consiguió aburrirnos soberanamente. Su mayor pero, aparte de que el director no consigue escamotearnos la evidente falta de dinero, es que el protagonista no tiene carisma, no consigue engancharnos.

DRIVE

Película adrenalinica de cine negro de necesario visionado aunque solo sea por su secuencia inicial y por su carta de créditos deudora de los años ochenta. Como hilo conductor un especialista en conducción peligrosa, que de día trabaja rodando películas y arreglando coches en el taller de su socio/manager, y por la noche se contrata como conductor para ladrones que quieren dar un golpe y huir de la policía. Como ya dije antes, toda la presentación del personaje y su segundo trabajo es prodigioso y deja con la boca abierta, quedando claro que nos encontramos con una película que, aunque no es novedosa ni rompedora, tiene una capacidad de enganche como hacía tiempo que no veía.

No es cuestión de destripar el argumento, pero si se puede decir que la vida de nuestro protagonista se irá a pique cuando se encuentre de lleno con su joven y desvalida vecina, madre de un niño y esposa de un hombre encarcelado. La historia se complica cada vez más, dando lugar al estallido de una violencia seca y realista.

La película no decae en ningún momento gracias a una historia que engancha, al trabajo tras la cámara del director Nicholas Winding y a un casting prodigioso (el solitario Ryan Gosling, la desprotegida Carey Mulligan, el acabado Brian Cranston, el marmóreo estúpido de Ron Perlman y la siniestra simpatía de Albert Brooks), acompañado por unas canciones de aire ochentero y la partitura techno y minimalista de Cliff Martínez.

Cine del bueno, señores y señoras, del que hay que ver sin falta.

THE THING

Tenía curiosidad por esta película precuela, no vamos a negarlo; curiosidad y miedo porque The Thing de Carpenter es una de mis grandes películas, la primera que me compré en DVD y que cada vez que he visto la disfruto tanto o más que la vez anterior. Como protagonista Mary Elizabeth Winstead, a quien sólo conocía como la Ramona de Scott Pilgrim Vs The World, y allí me pareció bastante marmórea. La sorpresa fue gorda cuando me encontré una película que no sólo es muy respetuosa con la “original” sino que estilísticamente es casi clónica, y con un diseño de “bichos” que parecen sacados de la película de Carpenter; es más, la música de Marco Beltrami mantiene el tenso y ominoso Leit Motif que compuso Ennio Morricone. La historia se centra en lo ocurrido en el campamento noruego en la Antartida, donde todo comenzó, y nos muestra toda la primera parte del relato “Hay Alguien Ahí” de John W. Campbell: El descubrimiento de la nave espacial, el encuentro con el ser que salió de la nave y su posterior descongelación y huida. La película no escatima cuerpos llenos de tentáculos y todo ese tipo de lindezas, aunque le falta el nervio y la tensión de la película de Carpenter, y tampoco tenemos personajes con mucha enjundia aunque si se les puede diferenciar.  Aun así nos reserva una secuencia plagio/homenaje a la de la prueba de la sangre, que es simpática por su planteamiento aunque demasiado clónica respecto a la original.

La parte final es un continuo y brioso estallar de cuerpos, tiros y lanzallamas, aunque en su favor hay que decir que uno se lo traga todo sin rechistar y, a poco que uno recuerde la película de Carpenter, disfrutará reconociendo todos los elementos que se encuentran los exploradores americanos en su llegada al campamento noruego. En ese sentido hay que aplaudir el rigor  y respeto de todos los que han participado en el desarrollo de la película.

Y atención a los títulos de crédito finales, que es una unión directa con la película de Carpenter: Si, si, aparece el perro que corre por la nieve, el helicóptero que le persigue y el noruego que le dispara.

La pregunta es… Y ahora qué? Se cierra el ciclo de The Thing con esta película o sólo es el primer paso hacia el (innecesario) remake de la película de John Carpenter?

KILLER JOE

La esperada película sorpresa del festival se trato del Killer Joe de William Friedkin, basada en una obra de teatro y protagonizada por Matthew McConaughey… Vale, a mi me dejaba mas bien frio el asunto, y por eso fue una agradable sorpresa, pero no la maravilla que muchos decían tras verla. Tenemos una historia situada en medio de la america profunda, llena de paletos y familias disfuncionales para las que hacer la comida es calentar en el micro lo comprado en cualquier tienda de comida rápida. Uno de los miembros de la familia tiene una deuda con un prestamista, y la única solución es matar a la madre y cobrar el seguro de vida. Para ello la única solución es contratar a Killer Joe, el mejor asesino a sueldo de la zona. Y a Killer Joe lo interpreta un Matthew McConaughey en estado de gracia, y es este personaje el que hace que la película no caiga en los tópicos con su extraña personalidad, su doble trabajo y su bizarra sexualidad.

Friedking se mueve bien en la historia, con un brío impropio de sus ochenta años, y rueda una película tensa que no tiene reparos en mostrar el feísmo y la crueldad de este mundo, hecho que hará que la película pase bastante desapercibida en su estreno en salas comerciales. Antes del brusco y duro final, por otro lado un poco previsible, tiene lugar una de las secuencias sexuales más bizarras que se han visto en la historia del cine, teniendo como protagonistas a una mujer con la nariz rota, a Killer Joe y una pata de pollo frito.

TROLLHUNTER

Simpática película noruega, que juega a falso documental, cámara en mano. Un grupo de jóvenes están siguiendo la pista de unos furiosos ataques de osos, y acaban encontrando a un extraño hombre, que se mueve por todo el país en una caravana, cuyo trabajo no es matar osos, como piensan algunos, sino controlar a los Trolls que viven en el país. Es un funcionario en la sombra.

Hay cosas interesantes en la película, sobre todo como unos elementos que más o menos conocemos como postes de alta tensión o rebaños de ovejas se conviertan en vallas electrificadas para mantener encerrados a los trolls y que las ovejas sean la comida de los trolls; y sobre todo ese funcionario al borde del ataque de nervios, cuyo trabajo consiste en evitar que la población sepa de los trolls y dedique su tiempo a simular ataques de osos. El problema de Trollhunter es que resulta bastante predecible en algunos momentos, y que al igual que paso con la película ganadora del año pasado, Rare Exports, esté pendulando continuamente entre géneros como la comedia y la película de terror y no acabe de decantarse por ninguno de ellos. Y que toda la subtrama conspiranoica respecto a los jóvenes investigadores y al cazador de Trolls salte de golpe cuando queda poco para el final, que también resulta muy precipitado.

Aun así, una película agradable de ver y muy recomendable.

CONTAGIO

Resulta curioso como dos directores consagrados, con fama de “creadores”, de pronto hayan dado un pasito en el cine catastrofista. Y si Lars Von Trier lo da, no podía ser de otro modo que a lo grande y cósmico pero paradojiscamente intimista, Soderbergh se centra en el estallido de un virus mortal en nuestra sociedad. Película de personajes, cada uno con su historia, y lo curioso es como se ha llevado al huerto a diversos actores y actrices más que consagrados. La historia no es nada del otro mundo, no vamos a negarlo, como nada del otro mundo es lo que ocurre o como acaba, ya lo hemos visto en otras peluclas de contagio; no, lo curioso es que Soderbergh rueda todo con su tono frio, casi documental, y la película se te va colando… Pero como todas las películas de diversas historias, hay algunas que interesan más que otras, y yo por ejemplo me quedo con la historia de Kate Winslet y la de Jude Law, mientras que todo lo que acontece a Lawrence Fishburne no me acaba de convencer, la historia de Marion Cottillard empieza con fuerza y luego se tuerce debido a que su camino apunta momentos crueles pero luego se queda en la superficie. La película, como una “epopeya humana” que es, con sus miserias y bondades, tiene algunos momentos demasiado “bonitos” en su tercio final que no me acabaron de convencer pero, seamos sinceros, es una película para el gran público. Pues eso, que la película catastrofista de Soderbergh ni innova ni conmueve pero tiene su punto. Y el prologo final, seamos sinceros, es para los tontos que no se hayan enterado de nada después de la secuencia de Matt Damon con la cámara de fotos, pero me parece bien.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 2011, Cine, Festival De Cine Fantastico de Sitges, Festivales De Cine. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s